Terrible
En los últimos días ha sido noticia internacional el derrumbe de dos escuelas en Puerto Príncipe. Una de ellas sucedió cerca de donde vivo, la más grave.
Casi 100 muertos bajo los escombros, más de 150 heridos muchos de ellos muy graves. Este es el resultado de las construcciones caóticas, en terrenos difíciles y peligrosos que se hacen sin control y minimizando los precios a costa de aligerar en los materiales y sobre todo sin contar con la supervisión de la obra por un ingeniero o un arquitecto, demasiado caro.

Y ¿por qué?
Opino:
Primero, no existe ningún control por parte del gobierno, no están ellos para esos trabajos mundanos de ir controlando las construcciones en un país superpoblado. Ni los ministerios, ni los ayuntamientos, ni el resto de funcionarios lo hacen. Están ocupadísimos sobre todo en negociar comisiones y contratos con los organismos y agencias internacionales en otras tareas mucho más complejas y de presupuestos más apetitosos…
Segundo, Haití es el país más pobre de América Latina y a la vez debe de ser (no creo equivocarme) uno de los más caros… y me explico. En la institución para la que trabajo estamos pidiendo presupuesto para la realización de un edificio de dos plantas que contenga doce aulas, una zona para la administración, sala de reuniones, despacho para la dirección, un comedor con una pequeña cocina y depósito, los sanitarios necesarios para dar servicio al alumnado y al profesorado. Se trata de una construcción sencilla, de unos 900m2 por planta en forma de L y sin florituras en una de las áreas más pobres del país. El presupuesto más barato alcanza los 415.000 €
En un país en el que tendrías que trabajar más de 200 años para construir un edificio en condiciones dedicando en exclusiva el salario… en un país así, los edificios se derrumban con mucha más frecuencia de lo que salen en la prensa.
En un país en el que el salario medio mensual está en torno a los 140 €, en el que el paro supera el 70% de la población y un litro de leche cuesta 2’20 €… en un país así, existe una alta y siempre vergonzosa tasa de malnutrición infantil severa.
En estos días muchas madres lloran la pérdida de sus hijos e hijas pero no sólo por el doloroso y brutal derrumbamiento de la escuela de Petion Ville… terrible.

