Wednesday, March 19, 2008

Animalillos…

Animales por aquí se encuentran para todos los gustos pero algo extraño sucede con el tema de los tamaños… Casi todos son pequeñitos, aunque pensándolo bien, hay una increíble y espectacular excepción.. bueno, dos… mejor tres, que serán cuatro si contamos a Dña. Pepita y familia! (enorme cucaracha que conocí mi primer día en Haití y me acompañó durante la ducha, para recordar una de las primeras publicaciones de este blog)

 

Los perros, los burros, las cabras, los gatos, pajaritos multicolores, luciérnagas, una clase de mosquitos que no los ves cuando te pican… todos parecen minimizados. El perro más alto que he visto no llegaba a mi rodilla. Me regalan de vez en cuando la cercanía de minúsculos colibríes que alegran el día. He podido sentir los picotazos de un mosquito capaz de atravesar sin problemas el fino entramado de las mosquiteras y los burros (burritos más bien) dejan ver a sus dueños arrastrando los pies cuando van a su grupa, todo un espectáculo.

 

Pero analizando este tema del tamaño de los animales haitianos rápidamente entramos en el mundo de las contradicciones porque cucarachas, arañas, ratas y algún que otro cerdo (no todos) que parece venir de la familia de los rinocerontes… son exageradamente grandes! Dña. Pepita no era una excepción, era solo una muestra de lo que me encontraría por aquí, un aviso de que cucarachas de 8-9cm se ven sin problemas en la época de lluvias. 

 

Pero el animalillo más contradictorio en si mismo y salvaje de este país es la economíahaitiana, mamífero chupóptero venenoso y mortal, grande (exageradamente grande) y pequeño (minimizado al máximo) dependiendo de su dueño. La riqueza de muy pocos es inmensa, extremada y a quienes la poseen les encanta jactarse de ello por que además estas fortunas se hacen superlativas si se las compara con la miserable pobreza de la mayoría del resto de vecinos y esto tiene consecuencias.

 

Se puede ver discutir  a dos pasajeros porque el tap-tap hoy es un gourde más caro que ayer… (un gourde = 2 céntimos de euro… si, 0,02€) llegándose a bajar e ir caminando porque realmente no dispone de ese gourde. Y mientras el chofer invita a bajar a otro pasajero sin gourdes (cada vez son más…), nos adelantan coches de lujo, 4×4 realmente caros, conducidos por jóvenes modernos con gafas de sol de marca francesa, cadenas de oro en cuello y muñecas y la música a tope. Coches impolutos lavados varias veces a diario por quien llegó andando porque ese día no tiene ni un gourde.

 

Este animal, la economíahaitiana, grande y pequeña dependiendo de su dueño hace que muchos quieran ese coche, esas gafas, esas ropas y dejar de andar. Que sus cadenas dejen de ser invisibles y se conviertan en oro, mientras (contradictoriamente) piensan en como poder conseguir un poco de arroz o maíz, unas habichuelas y con suerte un poco de carne de pollo o cabrito sin tener que pedir, robar o extorsionar…

 

A ver quien es capaz de diezmar esta plaga del contradictorio y salvaje animalillo haitiano que se extiende por otros países sin que ningún perseguidor de animales extraños se atreva o pueda realmente darle fin… El equilibrio de la cadena de los grandes potentados dueños del mundo se rompería… todo un peligro para la biodiversidad!

Posted by Tap-tap at 14:06:07 | Permalink | Comments (1) »