Estoy lejos, me siento cerca.
Llevo unos días alejada del mundanal ruido, sigo en Santo Domingo…. me relajo.
Al pensar que estoy lejos de donde debía estar… me altero.
Salgo y paseo, camino horas por la calle, descubriendo la ciudad… esto si que es un lujo! Me tranquilizo. Me cruzo por la calle con la misma miseria que en Haití y me siento cerca… La mayor parte de los mendigos, los obreros, los vendedores ambulantes… son los mismos que en Puerto Príncipe, son haitianos! Y son maltratados…
Un hombre empuja un carrito, vende fruta… haitiano. En un semáforo, un joven vende fundas y cargadores de móviles… haitiano. Una mujer sentada casi en el suelo vigila un puestecito de golosinas y tabaco… haitiana. Un niño limpiabotas…. haitiano. Casi el 100% de los obreros de la grandiosa obra del metro… haitianos. Una mujer te pide un peso… haitiana! Me siento cerca….
Tanto como cerca de vosotros, de vosotras…. aun pasando los meses, os sigo viendo a mi lado. Gracias vida!