Monday, June 25, 2007

Cada día que pasa, la vida me regala….

La semana pasada mis pies me llevaron a Dominicana.

 

La semana pasada la vida me regaló tiempo. Tiempo para poder disfrutar de…, para profundizar con…, para conocer esas miradas (entre otras la de un sueño insalvable) esas miradas de… Maluque. GRACIAS VIDA! Gracias por las conversaciones, por las risas e incluso por las circunstancias que nos hicieron compartir hasta nuestros más obscuros secretos, hasta esos que nos cuesta reconocer….

 

La semana pasada la vida me regaló una chispita de Andi, de Kelvia, de Quique. Conocí a Antonio…. La vida me regaló un pedacito de Javi, dos o tres racioncitas de Manolo, y a una Sabina con Dengue (…un buen susto… pero se recupera bien…)

 

La semana pasada la vida me regaló que mi hermana y mi sobrino pasaran por un quirófano con la alegría de buenos y felices resultados. GRACIAS VIDA!

 

La semana pasada la vida me regaló la oportunidad de volver a Puerto Príncipe y sentir que volvía a casa (mamá, no te preocupes, nunca será lo mismo que llegar a tu casita, besarte y oler tus guisos y saludar a Bicho, tu gato, nuestro gato e intentar contar tus peces…) La vida me regaló la ilusión de volver a saludar a todos mis vecinos, me regaló otra vez sus sonrisas sorprendidas de no verme hacía días. La vida me regaló conocer que mis compañeros de casa me habían echado de menos, que yo les había echado de menos y se alegraban al verme, me alegraba al verles.

Cuando mis pies pisaron Haití tuve la sensación de llegar a casa…. GRACIAS VIDA!

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Wednesday, June 6, 2007

Saludos

Toda relación comienza con un saludo. Hay muchos tipos de saludos y causas que lo provocan. La mayor parte de las personas me saludan lo hacen por cortesía, por educación.

El barrio es como un pequeño pueblo en el que todos se conocen y yo ya comienzo a ser uno más. Pero a esto le tenemos que sumar que soy blanca y por aquí, los blancos, despertamos mayor curiosidad, temor, atracción y sobre todo la seguridad de que tenemos algo que ofrecer.

Ya ha hablado de la faraona. Esa mirada, ese porte. Ya la conocéis…

Algunos de los que saludan por las mañanas se que lo hacen porque, al fin, es bueno tener “amigos” blancos. Otros saludan porque sus hijos tuvieron la curiosidad de saber quien era yo, como si fuera un personaje sacado de un cuento, (les vi como disimulaban codazos, tiraban del vestido de sus madres y se preguntaban). Al fin una de las niñas, Mirly, se atrevió a saludarme… “american?” “No!, no! española!” Y tras semanas de …”buenos días”, “buenas tardes”, “que tengan un buen día”, “hasta mañana” a ella y a toda su familia…. ahora me dicen un  “Bonjou, cheri” entonado con dulce cariño. Me lo dicen todas las mañanas con una sonrisa tan grande que creo que de veras se alegraran al verme. Yo también me alegro.

Hace unos días un hombre que llevaba a su pequeño al cole, me alcanzó, me saludó y me acompañó un trecho del camino hacia la oficina. Me preguntó primero en inglés…yo contestaba en kreol… luego en francés… volvía a contestarle en kreol… … y finalmente me habló en español… yo siempre le hablé en Kreol, lo juro! Me saludó muy amablemente, me contó donde trabajaba, lo que hacía. Emmanuelle enseñaba a leer y a escribir a los niños en un hospital….No quería nada… …nada,…  …nada más que trabajo, nada más que un empleo… porque ya no “trabajaba”, ya no “enseñaba” y pensó, sólo por el hecho de que fuera blanca, yo, le podía ofrecer trabajo….”No puedo Emmanuelle!”, pero esperé que me siguiera saludando todas las mañanas…. Emmanuelle sigue saludando.

Hay tres  niños de 4 a 6 años, a los que saludo todas las tardes, me paro un momentito con ellos e intento entender todo lo que me dicen, al príncipio susurrando y esquivando miradas… Tras la segunda petit-conversación ya alzaban un poco más lal voz, ya se les iban las vergüenzas, ya miraban a los ojos. Y ya, así, pronto, sin perder un solo segundo más, se atrevieron a pedirme que les llevara una radio  …¡ni si quiera les ofrecí un caramelo! Y aunque nunca apareceré con la radio y ellos ya lo saben…. cuando me ven llegar, no dejan de dibujar una lenta sonrisa en sus caras hasta que la abren del todo y terminan por enseñar los dientes. Comienzan a saludarme desde lejos…. No van a la escuela.

Y qué deciros de la faraona… que ya sonrió. Pero mantiene la distancia. No es tan cercana como otros, como otras…. conserva esa mirada llena de dignidad que algunos días me parece altivez… Ella nunca pedirá nada. Yo le seguiré ofreciendo la mejor de mis sonrisas todas las mañanas y ella la devolverá sólo cuando quiera. Pero cuando lo hace yo sonrío desde lo más dentro. Gracias Faraona! Gracias Jakson, gracias Stephan, gracias Mirly, gracias Emmanuelle, Gracias por vuestras sonrisas! Por vuestros saludos que me hacen sentir en casa!

Posted by Tap-tap at 16:13:21 | Permalink | Comments (3)